Ir al contenido principal

Tarta Tatin de plátano


Plátanos, azúcar, agua, mantequilla y hojaldre, 5 ingredientes

¡Sólo 5 ingredientes!

Y además está lista en muy poquito tiempo, unos 35 minutos, por lo que es la tarta perfecta para sacarte de un apuro.


Seguramente ya todos sabéis que esta tarta fue creada por las hermanas Stephanie y Caroline Tatin y, que la original se prepara con manzanas. Cuentan que una de las hermanas se pasó con la cocción de las manzanas y para no tirar la preparación puso el hojaldre encima y lo horneó así ¡y el resultado fue un éxito!

Yo le daré una vuelta de tuerca y, en lugar de hacerla con manzana, la prepararé con plátano. Y es que en realidad es una tarta que se puede elaborar con casi cualquier fruta e incluso verdura. A mi personalmente me vuelve loca la versión de tarta tatin con tomates cherry, ésta la dejamos para otro momento.


La que veis en las imágenes es una mini Tatin, me gusta mucho hacer elaboraciones en formato mini porque me permite poder jugar con los ingredientes y hornear, por ejemplo, 2 a la vez; una de tomates y una de plátano o, una de manzana y otra de pera... Aquí ya cada uno que decida si hacerlas iguales, diferentes, en formato mini o en tamaño grande, esa es vuestra elección.

Las cantidades que os muestro en esta receta corresponden con una tarta Tatin de tamaño pequeño, doblar las cantidades si queréis hacer dos o una grande.



INGREDIENTES

2 plátanos maduros
80 gr azúcar
20 ml agua
30 gr mantequilla
1 lámina de hojaldre (usaré solo la mitad)

ELABORACIÓN

Colocamos el azúcar y el agua en una sartén para hacer un caramelo. Si tenéis una sartén que pueda ir al horno es perfecta, si no, pasaremos el caramelo a un molde bajito. Calentamos hasta que el caramelo empieze a tomar un color tostado claro, no os recomiendo que se haga un caramelo oscuro ya que luego todavía tiene que ir al horno y, si se quema dará sabor amargo.

Una vez el caramelo esté listo, vamos colocando el plátano en rodajas bien repartido sobre el molde, sin dejar huecos. Sobre el plátano repartimos la mantequilla en trocitos, que se fundirá en el horneado y, encima nuestra lámina de hojaldre. El hojaldre estará cortado un poquito más grande que la circunferencia de nuestro molde o sartén y, una vez encima doblamos los bordes hacia adentro.

Cocemos en horno precalentado a 180°C hasta que el hojaldre esté dorado. Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar entre 5 y 10 minutos, momento en el que daremos la vuelta a la tarta sobre el plato donde vayamos a presentar. 

Una última cosa, mucho cuidado al manipular el caramelo, puede producir quemaduras muy graves. Podeis cubriros los brazos con un paño para desmoldar la tarta y evitar accidentes.

Ahora sí, ya solo queda disfrutar de esta rica y sencilla tarta Tatin. Yo suelo acompañarla con un poquito de nata montada o una bola de helado.

¡¡Besín y hasta el próximo post!!











Comentarios

Entradas populares de este blog

Hojaldres de queso, eneldo y salmón ahumado

Tener una lámina de hojaldre en casa es un buen fondo de nevera que puede sacarnos de apuros y solucionar muchos imprevistos, como el que me solucionó a mi ante la llegada imprevista de unos amigos a casa. Por supuesto que un hojaldre casero, con sus vueltas y mas vueltas, está mucho más rico, más suave, y mucho más...¡hojaldrado! Pero esto lo dejamos para otra entrada, porque hacer hojaldre con la de vueltas que hay que darle da para un post ¡y de los largos! Estos hojaldres rellenos los podemos servir tanto de aperitivo, como para una cena de picoteo o para un desayuno especial. Antes de la receta os enseño algunas de las marcas de salmón ahumado que conozco y que tienen una estupenda relación calidad-precio: Carpier En Barcelona, ahumando desde 1995. Utilizan salmones de mas de 10 kg, despiece y desespinado manual y, después de un proceso de caramelización, ahumado en frío. http://carpier.es Ahumados Domínguez Desde Madrid y con mas de 50 años ahumando, sig...

Garbanzos con jamón y calabaza

¡Qué ricos los garbanzos! Con lo que a mi me gustan y lo poco que los comía hasta hace poco. Y os cuento porque... resulta que a mi novio el cocido de garbanzos clásico de toda la vida no le gusta mucho, que si hay que comerlo pues lo come, pero si puede pasar sin ellos encantado. Y yo entonces evitaba prepararlos, pero iba probando recetas cocinando los garbanzos de distintas maneras hasta que... ¡Por fin! ¡Los garbanzos con jamón y calabaza le encantan!  Y le gustan hasta el punto de que repite sirviéndose otro plato. No sabéis que satisfacción que a alguien le encante una comida que antes odiaba. ¿Os ha pasado alguna vez? Este es un plato de cuchara, pero no con excesivo caldo, más bien seco. Pero si lo preferís un poco mas caldoso con echar mas caldo solucionado. Si es que, además, los garbanzos pueden tomarse de muchas formas. Molidos para preparar un hummus, en harina con la que hacer una socca, cocidos, en ensalada, tostados, fritos... ¿Sabéis que en Asturias ...